Este fin de semana era muy divertida, lleno de aventuras, libertinaje, música, y por supuesto, educación. A mi me gustan las festivales de disfraces porque es agradable cambiar su identidad por una noche solamente—de hecho, había muchos travestidos. Después de la fiesta dormí hasta el mediodía y estaba muy relejada por casi una hora (durante almuerzo) hasta cuando necesitó empezar a mi tarea, (bueno, cada fin de semana es igual). La lluvia en sábado era perfecta para la salud y para el campo. En la ciudad de Nueva York, cada verano esperamos desesperadamente por la lluvia porque los olores son intolerables, casi peligrosos.
Ahora, me siento atrapado en la burbuja de Middlebury. Es difícil leer las noticias sobre el bombardeado en el medioeste porque nunca cambia aquí a excepción de las estaciones, los colores de las montañas, la hora del día. Aquí, la gente se muria en silencia, sin estruendo, las noticias insinúan a un mundo más grande pero ignoramos las cosas porque son demasiados difíciles para comprender, especialmente cuando todo está bien en la burbuja.
A veces, pienso que las películas durante la semana son oportunidades buenos para recordar que hay un mundo muy complexo fuera de Middlebury College, solamente necesitamos abrir los ojos.
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